El Arte como Apariencia y El Arte como Imitación
Tanto Platón como Aristóteles plantean que las manifestaciones artísticas son imitaciones de la realidad y que en ellas no podemos hablar de verdad. “Bien lejos de lo verdadero está el arte imitativo”, dice Platón. Su postura va a ser más extrema al considerar que el arte es desfavorable para la mente humana.
Platón concentra su crítica en Homero y a partir de él analiza el arte en general, la poesía la pintura en particular. Identifica tres tipos de objeto: el que existe en la naturaleza, fabricado por Dios; otro hecho por el hombre; y el otro que imita lo producido por el anterior.
En la práctica, y siguiendo con el ejemplo que él toma, decimos: la cama existe en el mundo de las ideas, otra la que hace el carpintero y otra la que hace el pintor. Por lo tanto, el artista es un imitador y por extensión, también lo es el autor de tragedias.
El autor plantea que por medio del arte se puede engañar a niños y hombres necios, debido a que el pintor, por ejemplo, puede no entender o no importarle lo que pinta, pero su imitación podrá crear la ilusión de que su dibujo es real. Por esto, el autor explica que el buen poeta debe conocer sobre el objeto que escribe y quién no conoce la verdad será fácilmente engañado. El conocimiento tiene un peso fundamental en su concepción del arte ya que considera que si el artista tuviera entendimiento de aquellos objetos que imita, buscaría trabajar más en ellos que en su imitación.
Platón considera tres tipos de de artes distintos; en su utilidad, en la fabricación y en la imitación. Cree que el imitador no podrá jamás opinar adecuadamente acerca de los objetos que imita porque no lo conoce y por lo tanto, concluye que la imitación no es cosa seria.
Sostiene que todo arte imitativo realiza sus trabajos a gran distancia de la verdad y que trata con la parte que se aleja de la razón y ello no tiene ningún fin sano ni verdadero. Entonces, los sentimientos y emociones, tal como sostiene Platón, ¿deberían ser reprimidos y sólo permitirles salir a la luz cuando el hombre esté en soledad y no se avergüence de ellos? En la actualidad, esta postura no podría ser considerada ya que el arte es uno de los canales más importantes de expresión y tampoco podríamos tomar la idea de que sea vil como lo dice el autor.
Es cierto que el arte, en parte, intenta imitar la realidad (aunque no siempre lo logra) pero una vez que la obra está terminada se separa del objeto imitado y cobra importancia por sí misma.
¿Cómo consideraría Platón una obra de arte abstracta? ya que éste considera justificada la necesidad de la representación figurativa y tiende a sustituirla por un lenguaje visual autónomo, dotado de sus propias significaciones. Por lo tanto, no estaría imitando la realidad. Posiblemente, Platón lo interpretaría como una imitación fallida de algo, por lo que no lo consideraría arte.


Por otro lado, Aristóteles también habla de imitación y reproducción con respecto al arte, pero lo resta la concepción de vil y engaño como lo trata Platón. Se centra más que nada en las diferentes maneras que tiene de expresarse. Así, distingue tres formas de reproducción por imitación: 1. Por imitar con medios genéticamente diversos, 2. Por imitar objetos diversos, 3. Por imitar objetos, no de igual manera sino de diversa de la que son.
El arte se manifiesta a través de colores, figueras, de la voz, del ritmo, de las palabras, de la armonía y de la métrica entre otros elementos.
Los imitadores reproducen hombres en acción pero se diferencian en que reproducen imitativamente cosas diversas y de diferentes maneras. Eso es lo que va a distinguir a una obra de arte.
Aristóteles define y diferencia al drama, la comedia, la tragedia y la epopeya. La comedia propone reproducir por imitación a los hombres peores que los normales y la tragedia a mejores. Al drama lo define como el arte que imita a los hombres de acción; la comedia como la reproducción imitativa de hombres viles o malos, en especial aquella maldad fea que es la que corresponde a lo ridículo.
Epopeya y métrica conducen en ser, mediante métrica, reproducción imitativa de esforzados, diferenciándose en que la tragedia se sirve de la métrica uniforme y de estilo narrativo. Cambia también de extensión. La tragedia intenta durar un día y la epopeya no tiene un tiempo determinado. “todo lo que hay en los poemas épicos lo hay en la tragedia, pero no todo lo de la tragedia es de hallar en la epopeya.”
La tragedia fue cambiando a través del tiempo y de pequeña trama y vocabulario cómico se trasformó en majestuosidad. Desechó el tono satírico e introdujo el diálogo.
Aristóteles le atribuye dos causas al origen de la poesía. La primera de ellas es que desde niños le resulta natural al ser humano imitar (así se diferencia de los animales). La segunda causa es que todos se complacen en las reproducciones imitativas. El autor habla sobre el placer frente a la contemplación de semejanzas porque a través de ella se aprende y razona sobre qué es cada cosa. “Este es aquel”, dice Aristóteles. Significante en Soussure tal vez.
Este placer frente a la imitación es una diferencia fundamental con Platón ya que él planteaba que la poesía era dañina para el hombre y podía engañar.
Estas dos posturas parecen plantear lo mismo en un principio pero claramente se diferencian luego. De acuerdo a nuestra concepción del arte hoy nos acercamos más bien a la idea de Aristóteles de placer frente a la contemplación y nos alejamos en igual proporción del punto de vista de Platón.
